miércoles, 21 de abril de 2010

Escrito Eco_lógico



Audio Radio

Diariamente miles de personas eligen el sector del Parque de Mayo a orillas del arroyo Napostá para realizar actividades físicas acompañadas de aire puro y un paisaje natural.
Lo cierto es que en los últimos días se evidencia, por distintas razones, la abundancia de residuos nocivos para el ecosistema.
Distintas son las opiniones de los caminantes que en el día a día visitan el lugar, pero en el fondo, todos concuerdan en que el arroyo ha dejado de ser un escenario naturalmente saludable.
Hoy la abundancia de plásticos y desechos tóxicos han hecho del arroyo un lugar inhabitable para la fauna que en algún momento encontraba aquí un lugar de residencia.
La gente ya no ve garzas, gayaretas o biguas, asi como tampoco bagres, Percas o dientudos, por el contrario se observan en abundancia botellas plásticas, así como también de vidrio, bolsas de nylon y demás objetos que claramente afectan la calidad del entorno.
Las causas de este hecho lamentable podemos encontrarlas tal vez en:
- la inconsciencia de la gente que luego de disfrutar de un día en familia en el parque arroja sus desechos en lugares no debidos
-la lamentable actuación de los boliches bailables que todos los fines de semana despiden de su interior a miles de adolescentes con botellas, vasos plásticos, cotillón y papelería sin siquiera realizar tarea alguna de limpieza al menos en su zona de influencia.
La realidad nos indica que el arroyo nunca antes había estado en las condiciones de contaminación en las que se encuentra hoy.
Hay gente que pasa frente a él con aires de indiferencia,
hay gente que se avergüenza de tener un lugar tan sucio en la ciudad,
están quienes miran de reojo el arroyo con aires de nostalgia de lo que alguna vez fue, y hay de aquellos que aunque no lo crean, diariamente y desde hace ya un tiempo, visitan el lugar en busca de la pesca.
En los últimos días, apareció un caso, al parecer muy particular. Un joven que decidió a capa y espada, con un par de guantes y unas bolsas de consorcio, emprender la ambiciosa tarea de limpiar el arroyo en su totalidad. Desde la compuerta del parque hasta el entubado del paseo de las esculturas. Este joven explicaba el por que de su actitud en el noticiero local: “ Si en este lugar con tanta mugre había vida. Seria bueno colaborar” “ Es muy triste, por que en realidad la gente es como que te ignora”.
En 500 metros, recolectó 60 bolsas de consorcio, aproximadamente 500 botellas plásticas, 400 vasos, 4 cubiertas de automóvil, un calefón, un televisor, un motor de auto y dos bicicletas.
La gente al pasar preguntaba: ¿Y para qué hace eso? ¿Alguien le paga? ¿Qué busca? ¿Vende botellas?. Al parecer algo que resulta tan obviamente necesario, la gente de hoy lo ve como irracional, sin sentido. Quizás esta sociedad en la que vivimos nos haga pensar en términos utilitaristas, y es así que la gente al pasar cuestione:
¿Y para qué limpia el arroyo? ¿Le págan por eso? ¿Con qué sentido lo hace?
Les resulta inentendible , que alguien decida hacer algo, sin fines de lucro, para que un lugar que es de todos, sea mejorado. Y en ese gesto piense simplemente en los demás.
A lo mejor la actitud de este joven nos sirva para darnos cuenta que si queremos cambiar algo, el cambio justamente empieza por nosotros.
Tal vez resulte insignificante no arrojar el papel de un caramelo al piso, así como también no juntar aquel que otro tira, lo cierto es que si cada uno de nosotros contribuimos con actitudes simples alcanzaremos grandes logros.
Es necesario cuidar este lugar tan preciado que nos perteneces a todos.

jueves, 8 de abril de 2010

Manos


Al ver que el teléfono público estaba ocupado, decidí apoyarme contra una pared a unos diez metros de ahí, para esperar que sea liberado. Quien hablaba, era una mujer, no lograba escuchar claramente su voz, simplemente veía su cuerpo como una silueta desde atrás. En ese ejercicio de observarla, me detuve en su mano derecha, que cada vez que ingresaba más monedas para alargar el fin de esa conversación, se mostraba temblorosa.

Temblaba claramente, y al hacerlo se condecía con la posición de su cuerpo, como resignado y desahuciado.

Luego de unos minutos mas, la mujer dejó de hablar. Cortó el teléfono quedándose en el lugar unos instantes mas como pausada en el tiempo.

Jamás pude ver su rostro. Al agarrar el tubo con la mano izquierda, noté de inmediato que estaba más que húmedo. Al parecer su mano transpiraba. Esa noche me fui a casa con una gran certeza en mi , esa chica lloraba, y de inmediato me dije a mi mismo que tal vez las manos hablen por si solas. ¿Como no haberlo advertido antes…?

Al día siguiente de visita en lo de mi abuela, al subir al ascensor, encontré que ya había gente en el mismo. Cerré la puerta de inmediato y al ver que no comenzaba su ascenso, una de las personas que estaba allí adentro a las cuales yo les daba la espalda por una cuestión de espacio, me dijo: Abrí y cerra la puerta! Y después, apretá alguno de los pisos marcados!

Rápidamente abrí y cerré la puerta, y al pulsar uno de los pisos marcados, que por cierto eran el 4, el 5 y el 7, pulsé el piso numero 5. Al funcionar correctamente el ascensor, y viendo pasar los pisos por frente de mi rostro, sin darme cuenta me llevé la mano izquierda a la altura de mi cara como reflexionando. Al hacerlo advertí un perfume en mi mano, precisamente era en mi dedo indice, aquel con el cual justamente había apretado el piso 5. Sin lugar a dudas era un perfume femenino, que por cierto era muy fino y exótico. En cuestión de segundos, antes de llegar al piso 4, me propuse jugar a acertar, que ese perfume pertenecía a la mano de la única mujer que había en el ascensor, y con la certeza de quien ya sabe que ha vencido, me dije a mismo, ella irá al piso 5.

En el piso 4 bajó ese hombre de voz ronca que con aire de obviedad me había indicado lo de la puerta del ascensor. Y en el piso 5 abrí la puerta para descender, y de inmediato la voz de la mujer me dijo: No cierres por favor, yo también bajo acá.

Entré al departamento de mi abuela pensando que también existen manos perfumadas, que van dejando su aroma en todo aquello que van rozando. Por cierto estas no pasan desapercibidas.

En solo dos días, prestando atención, ya había encontrado distintos tipos de manos. Aquellas que tiemblan y que nos transmiten una sensación de miedo o ahogo,

aquellas que transpiran expresando nerviosismo, ya sea por miedo o por ansiedad,

y aquellas perfumadas, que al parecer con la simple vista no las distinguimos pero que claro está que dejan su marca distintiva en aquellos lugares en donde se posan.

Están aquellas, muy particulares por cierto, que generan un inesperado despertar de la piel que tocan. Son persuasivas, así como también ingenuas, pero sobre todo persuasivas, dando lugar a nuevas sensaciones claramente placenteras.

Están las manos avasalladoras, intimidantes e inhibidoras. Estas por lo general emplean una osadía que no es bien recibida, y más bien provocan sensaciones de retrotraimiento, distancia, inhibición y rechazo.

Sin embargo existen manos osadas, decididas y emprendedoras, que buscan estrecharse con la otra de una manera cordial, acompañando a la misma con una cálida expresión del rostro, así como pidiendo por favor que no rechace esa mano que va en busca de la suya.

Están quienes, jugando a ser prosadores de la finura, construyen versos así como también rimas, que se condicen con las distintas cualidades de las manos:

Mano fría, amor de un día…

Mano caliente, amor para siempre…

Aunque entendible es que hayan surgido fieles disconformes de, según ellos, esas construcciones desacertadas, modificando claramente su contenido:

Mano fría, amor que no varía.

Hand,mão, main, mano, al parecer las manos llevan un lenguaje universal, ellas hablan por si mismas, con ellas no hay distinción de lenguaje alguna que nos impida entendernos. No es necesario hablar el mismo idioma, solo es cuestión de sentir lo que las mismas perciben y nos dicen.

“Mucho tiempo después, pude darme cuenta, que la fuerza y la calidez con la que aquel extranjero incomunicado estrechó mi mano, era suficiente para expresarme un agradecimiento profundo y sincero.”

“Sus manos se ahuecan para buscar y encontrar los pechos de ella, que al mero contacto lucen, se renuevan”

“El tango es por sobre todas las cosas el baile mas sensual, pero ha de serlo claramente porque se baila en todo momento palma con palma. Y las palmas de las manos son sin lugar a dudas la parte mas sensible del cuerpo.”

“El acarició mi mano de tal manera que generó en mi una sensación indescriptible. Era algo así como sentir que volaba, era un placer permanente que sacó de mi ser todo vestigio de racionalidad, y me transportó a un mundo de fantasías y placeres.”

“A menudo me pasa, que así como un perfume me recuerda un momento o una persona.

De la misma manera, un roce, una caricia o un estrechamiento de mi mano me retrotrae a un recuerdo, una persona o a un suceso ya vivido. “