jueves, 24 de diciembre de 2009

Espera (O. Girondo)


Esperaba,
esperaba
y todavía
y siempre
esperando,
esperando
con todas las arterias,
con el sacro,
el cansancio,
la esperanza,
la médula;
distendido,
exaltado,
apurando la espera,
por vocación,
por vicio,
sin desmayo,
ni tregua.

¿Para qué extenuarme en alumbrar recuerdos
que son pura ceniza?
Por muy lejos que mire:
la espera ya es conmigo,
y yo estoy con la espera...
escuchando sus ecos,
asomado al paisaje de sus falsas ventanas,
descendiendo sus huecas escaleras de herrumbre,
ante sus chimeneas,
sus muros desolados,
sus rítmicas goteras,
esperando,
esperando,
entregado a esa espera
interminable,
absurda,
voraz,
desesperada.

Sólo yo...
¡Sí!
Yo sólo
sé hasta dónde he esperado,
qué ráfagas de espera arrasaron mis nervios;
con qué ardor,
y qué fiebre
esperé
esperaba,
cada vez con más ansias
de esperar y de espera.

¡Ah! el hartazgo y el hambre de seguir esperando,
de no apartar un gesto de esa espera insaciable,
de vivirla en mis venas,
y respirar en ella la realidad,
el sueño,
el olvido,
el recuerdo;
sin importarme nada,
no saber qué esperaba:
¡siempre haberlo ignorado!;
cada vez más resuelto a prolongar la espera,
y a esperar,
y esperar,
y seguir esperando
con tal de no acercarme
a la aridez inerte,
a la desesperanza
de no esperar ya nada;
de no poder, siquiera,
continuar esperando.

jueves, 16 de julio de 2009

La particularidad de un objeto que pasa desapercibido...








El reloj, objeto indicativo que pispeaba cada tanto y por fin se dió la combinación indicada de hora y minutos, tome mis cosas al apuro y la marcha en mis pies. Al ir me alegre un poco más. Matías ya estaba en el banco que esta pegado al palo borracho de la plaza. El Sol le daba en su rostro y por eso no me vió al acercarme, permanecía con los ojos cerrados volando por lo alto. Como resulta una persona de asustarse demasiado preferí no hacerle pasar un mal rato. Un día por eso de ser un poco miedosito le di un susto que casi se infarta, me lo acuerdo saltando con sus patitas flacas al simple hecho de gritarle. Me acomode sobre las costillas de madera del banco y deje que mi ser se amolde a la paz del momento. Matías abrió lentamente sus ojos y me dijo: “Sabes gordo que pensaba en que es realmente interesante que la particularidad de nuestro idioma haya hecho que existan dos palabras que se escriban igual pero tengan dos significados totalmente distintos. La palabra banco, por ejemplo, cuando uno la nombra el común de la gente la asocia inmediatamente al dinero, a saldar deudas, a hipotecas, a créditos, a tramites, a impuestos y a tantas cosas mas que han hecho de las personas simples números. A tal punto que se ha desvirtuado el concepto de persona llegando a ser alguien según cuanto se tiene.

Sin Embargo la palabra Banco escrita de la misma manera hace referencia a aquel objeto tan anhelado por los caminantes, y que encontramos en la mayoría de las plazas.

No se porque, ni se porque razón, pero asocio al banco con el sentarse, así como también con el observar la locura de la gente pasar desde un lugar con calma , lo asocio con una invitación a la reflexión.

Miro un banco y seguramente encontrare una persona pensando, o dos hablando...pero siempre encontrare en él el dialogo, el pensar o hasta por momentos el refugio de aquel vagabundo que no tiene donde dormir.

Miro tal objeto que a simple vista esta compuesto por un par de maderas e inmediatamente pienso, ¿ como algo tan simple como es esa cosa puede ser tan rico? ¿ cuan sabio seria aquel objeto si fuese persona no?

Que increíble que objetos tan ruidosos y sofisticados como un arma hagan tanto daño, y otros tan silenciosos y simples como un banco hagan tanto bien...y sean una invitación al dialogo..a la amistad...a los relatos...al imaginar..al pensar...¿no crees que es así ?”.

La verdad Mati que en el trayecto que va desde que puse el primer pie en la plaza, y hasta que me senté, fui pensando en el banco. Al sentarme me contente de sentir su cuerpo conteniéndome. Me llevo a mi niñez y a la imagen de mi abuelo. El visitaba esta misma plaza todos los días y se sentaba en un banco, de hecho en muchos bancos, pues para él no había un único banco en la plaza, porque todos ellos eran amigos de él. En cada uno había vivido charlas filosóficas y de vida con sus amigos. Para mi abuelo los bancos también eran sus amigos. Siempre me contaba historias señalando a cada uno…”y en este, con Raúl, el maquinista, hablamos de los años en que el ferrocarril era la manera de unir el país…”… como olvidármelo. Pero dando razonamiento desde el inicio es necesario pensar en eso de la significación de una palabra. Y claro que para nosotros “él banco” es un amigo antes que una entidad financiera, pero ello radica en nuestro gusto por lo romántico. Y sabemos que vivimos en un sistema capitalista y del cuál no podemos salir y por ende la solución es lograr la mayor autonomía posible a la contaminación del mismo. Suerte que nosotros tenemos estos bancos que nos dan la paz y la alegría para el pensar. En tus palabras algo es aun más sobresaliente y es el simplismo de darse cuenta que la gente va loca por la calle. Vos sentado ahí podes verlo. Tu amigo el banco te lo permite observar porque es como pausar el tiempo. Vos sentado en él adquirís un poder de abstracción que los otros no advierten y sentado en tu transportador temporal podes jugar a presumir de la vida de los otros. Al ver esa mujer caminar con paso corto, veloz y constante es lógico creer que va rumbo a su empleo, a dar lo mejor de ella en alguna casa. Cosas así me ocurren cuando estoy sentado en los bancos de la plaza…

....te acordas cuando nos comimos el melon en el banco del hostal en Santiago de Chile?.... que buen momento.... que felices...


Matías y Martín........


jueves, 9 de julio de 2009

Pensamos en ustedes


Hola Mati… estoy en casa… por esto de la gripe y miro un poco de tele… me invade una pena terrible… veo a Doña Mirta hablando del golpe de estado en Honduras…su critica a la mandataria nacional por estar luchando por una democracia de “low cost” en un lugar que queda lejos…pienso en todas aquellas personas que piensan igual… Macri y Michetti afirmando el error de la mandataria… otra vez el miedo al ver la derecha neoliberal en la pantalla… otra vez dándome cuenta que muchos votaron a De Narváez por su condición de cheto en la casa del vende humo Tinelli… otra vez este país dándome la razón en que hacemos de él una puta mierda… salto de ello y como un efecto domino del desprecio de la democracia de Honduras caigo en personas que lo dieron todo por la democracia de nuestra América.
Encuentro personajes que me conmueven, Víctor Jara en Chile y Héctor Germán Oesterheld en Argentina, sin dudas son tipos que me llevan a un mundo diferente.

“Víctor Jara nació el 28 de septiembre de 1932, hijo de padres campesinos, inquilinos de la pequeña localidad de Quiriquina, en donde se arraiga un profundo folclore. Su padre, Manuel Jara, trabajaba en las labores propias del campo en la parcela de alquiler. Su madre, Amanda, originaria del sur de Chile, tocaba la guitarra y cantaba. Se vio obligado a acompañar en los trabajos del campo a su familia. La actividad de vocalista de su madre le produjo el primer contacto con la música. Ejerce como director artístico para el grupo Quilapayún entre los años 1966 y 1969, y hasta 1970 actúa como solista en La Peña de los Parra. Sigue cantando y dirigiendo obras de teatro, y en 1966 graba su primer disco LP, Víctor Jara, editado por Arena. Así comienza un largo camino de trabajo como cantante, productor, director, escritor. Tortura y asesinato: El Golpe de Estado del general Augusto Pinochet contra el presidente Salvador Allende el 11 de septiembre de ese año lo sorprende en la Universidad Técnica del Estado, y es detenido junto a profesores y alumnos. Lo llevan al Estadio Chile, donde permanece detenido varios días. Según numerosos testimonios, lo torturan durante horas, le golpean las manos hasta rompérselas con la culata de un revólver y finalmente lo acribillan el día 16 de septiembre. El cuerpo es encontrado el día 19 del mismo mes. Fue un destacado militante del Partido Comunista de Chile, siendo miembro del comité central de las Juventudes Comunistas de Chile hasta el momento de su asesinato. Estando preso escribió su último poema y testimonio: Somos cinco mil

Somos cinco mil
en esta pequeña parte de la ciudad.
Somos cinco mil
¿Cuántos seremos en total
en las ciudades y en todo el país?
Solo aquí
diez mil manos siembran
y hacen andar las fábricas.
¡Cuánta humanidad
con hambre, frío, pánico, dolor,
presión moral, terror y locura!


Pienso en él mientras me recuerdo caminando junto a vos por la plaza de Santiago de Chile, mientras recuerdo nuestro homenaje a la libertad, nuestras sonrisas y hasta ese pequeño chiste en el estribo del camión de infantería de los carabineros. Tiempos modernos. Ese tipo nació en la pobreza y con sus manos y sus pensamientos se imagino un mundo mejor, un mundo de igualdad, uno en que entremos todos. Recibió balas en compensación por pensar diferente. Dejo un vació, pero también una estela. Él es esa estela que vale la pena dejar en el inconsciente popular. Era cantante, escritor, en resumen un artista con el don de trasmitir. Podría haberse dedicado a cantar, escribir o dirigir cosas que no impliquen la lucha por la igualdad o la justicia, pero prefirió ser noble. Pienso en él y me emociona encontrar seres que lo dan todo, seres que no son tibios, que salen al ruedo con lo que son. Cuando me planteaste hacer esta bitácora me susurraste que debería tener presente el lema del mismo “pienso en vos…” y pienso en Víctor Jara, como pienso en otros que lo dieron todo.
De igual modo me sucede con Héctor Germán Oesterheld, que lo pienso a él, y de igual modo a su viuda… pero eso te lo dejo a vos para que lo descubras y lo escribas… no son los únicos, tampoco son excluyentes, tan solo son todos parte de ese grupo de héroes que no salen por la TV común…


- Antes que nada, quiero agradecerte por hacerme incursionar en esta temática tan llenadora.
Me resulta sensacional analizar esta clase de personajes que lamentablemente escasean en la sociedad moderna. Es muy triste vivir en una sociedad en la cual toda cuestión que escape a nuestro entorno carece de sentido, en donde el pensar se asocia con pensar en uno mismo.
Tengo muy en claro que una persona es humana cuando piensa cada vez menos en ella y cada vez más en los demás, y creo que en ello reside lo lindo del ser humano, en pensar en la humanidad. Que fantástico seria que todos piensen en el otro, todo funcionaria tan bien. Al decir esto se me viene a la mente un extracto de una carta que Ernesto Guevara escribe a sus hijos a modo de despedida: “Sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo”.
El primer análisis que se me ocurre es, que increíble que un hombre que vivió toda su vida entre la vida y la muerte, escapando para sobrevivir, continúa fiel a sus principios y recomienda a sus hijos que continúen su camino, que vivan el dolor del prójimo como un dolor propio.
Al mismo tiempo pienso en su elección, en que podría tranquilamente haber optado por vivir en la Argentina y haber instalado una clínica privada pero sin embargo opto por ser noble y por ver en los desconocidos una necesidad de ayuda y un potencial de hermanos, luchando en Angola, Etiopia, Bolivia, Cuba.
Casi sin darme cuenta y al intentar definir al ser humano ideal me puse hablar del Che. Pero mi idea era inicialmente tomar a tres personajes, que considero debemos tener presentes a la hora de tomar un referente a seguir.

El primero de ellos es Rodolfo Walsh:

“ sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles."

El 24 de marzo de 1977, el escritor Rodolfo Walsh envió una carta abierta a la junta militar de gobierno. La misma sería su sentencia de muerte, un día después fue asesinado y desaparecido por un "grupo de tareas" .

El segundo es Rene Favaloro:

“Del Dr. René Favaloro/ julio 29-2000 - 14,30 horas: Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación. Todo esto
no se perdona, por el contrario se castiga. Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna naturaleza. El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano.
Un abrazo a todos
RenCursivaé Favaloro ”

El tercero es Héctor Germán Oesterheld:



Héctor Germán Oesterheld nació el 23 de julio de 1919 en Buenos Aires.
Le tocó vivir en un ambiente familiar de ascendencia europea y de buen nivel económico, lo cual favoreció su formación intelectual
En la universidad eligió la carrera de ciencias naturales. Aún siendo estudiante, trabajó para YPF en la prospección geológica o exploración, a la búsqueda de petróleo. Mientras se esforzaba para obtener su doctorado se inició en el trabajo de corrector.
La literatura lo fue absorbiendo de tal modo que fue dejando su carrera de geólogo a un lado y se dedicó a los guiones para historieta. De a poco se sintió cada vez mas comprometido con la realidad y fue tomando una clara posición política.
Él y sus hijas pasaron a la acción. Oesterheld abandonó su casa. Según parece, nadie sabe bien cuál fue la dirección de la influencia política, si Oesterheld llevó a sus hijas a militar o si ellas lo llevaron a él. La cosa es que tanto sus cuatro hijas como él comenzaron a participar activamente en política.
Durante la época del proceso sus hijas, los esposos de sus hijas y sus nietos fueron desapareciendo sistemáticamente hasta que finalmente el también desaparece y es asesinado.

A modo de juicio final querría transmitir que, es emocionante el sentido de humanismo de estos hombres que dieron su vida por los demás. Me resulta impactante en el caso de Rodolfo Walsh a través de su carta como el expresa su certeza de ser perseguido y aun así pone en peligro aun más su vida para ser fiel a ese compromiso asumido.
El Caso de Rene Favaloro, un medico que sintió el dolor ajeno en su propio cuerpo, que vivió toda su vida intentando salvar vidas y tratando de lidiar contra la burocracia y el negocio de esta sociedad. Finalmente dio su vida por esa causa. Consideró que tal vez ella seria ese grito que traspase aquellas puertas de acero a través de las cuales su reclamo nunca se escucho.
Y finalmente el caso de Oesterheld, un hombre que abandono su carrera de geología y se comprometió aun mas con la realidad, que mantuvo una lucha con sutileza e inteligencia. Siempre desde una simple pluma. Y lo valorable fue que aun habiendo perdido a toda su familia por comprometerse con un cambio de sistema, continuo firme en su convicción de intentar cambiar la realidad. Y viviendo en situaciones en las cuales la ira florece naturalmente siempre opto por caminos pacíficos de protesta.
Entiendo que creían que su vida era una sola vida con la cual podrían salvar muchas otras...que increíble..

Amigo… estas personas nos han dado todo. Lo tenemos en las manos. Ellos nos dejaron su vida como ofrenda. Me imagino los Walsh´s, los Favarolo´s y los Oesterheld´d de Honduras, porque los hay. Pienso en ellos y en la necesidad de amar. Pienso en la capacidad plena de dar. Nosotros librepensadores amamos la libertad y la defendemos a nuestro modo, quizás algún día nos elevaremos tan alto como para darlo todo, aunque mejor seria que el civismo no nos exija un precio tan alto. Sabemos que el mundo es eso que esta debajo de nosotros y que caminarlo nos enseña. Sabemos que en nuestro corazón habita el deseo de una igualdad real. Amamos el aire del Mayo Francés, amamos los ojos que no se cierran ante el abuso y a la boca que dice. Amamos a aquellos que nos enseñaron y nos enseñan. Amamos el manifiesto de Nahuil. Amamos las palabras del Che a sus hijos. Para la libertad de Serrat, para la sonrisa de un niño, para las alas de un soñador. Viva el amor de darlo todo. Vivan estos muertos que nos ganaron el alma… muertos que nos salvaron y a los que les debemos la dignidad de vivir la vida y no ser simples “respirantes”…
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Matias y Martin.

domingo, 5 de julio de 2009

Palabras que sienten..palabras con sentido..

Desde hace ya mucho tiempo no me deja el cartero cartas tuyas.

Al principio llegue a pensar que algo le había sucedido, y, si, era de suponer tanto frió y el en bici, pero al verlo entregando correspondencia unos barrios mas allá me di cuenta que todo seguía igual.

Al seguir pasando el tiempo y ya con inusitada frecuencia viéndolo muy cerca de mi casa, comencé a sospechar que tal vez se había tomado el atrevimiento de guardar todas las cartas, apilarlas y dentro de un tiempo, traerlas todas juntas.

Luego pensé, que probablemente este hombre por las noches, posaba las cartas por sobre el velador y con una lupa muy antigua se permitía leer a trasluz las confesiones que tu me hacías. Y así...un día..el mismo comenzó a responder tus cartas, creándote la ficción de que era yo el que las escribía.

Aunque analizando bien la situación, me dije a mi mismo que de haber hecho eso, se tendría que haber tomado un tiempo para escribirme unas líneas de ilusión a mi...así como si fueras vos..para que me mantenga en silencio..

Ante esta situación siento que estoy enloqueciendo, no se que pensar, ya no comprendo el porque de todo esto. ¿Acaso este hombre inofensivamente se ha metido entre nosotros dos ?, y tal vez así sin darse cuenta se haya enamorado de ti.¿ Acaso estará realmente guardando todas tus cartas para darme una alegría muy grande pensando que todas juntas potenciarían lo que me daba una sola carta?...O simplemente será que tu ya no me escribes mas porque ya no lo crees conveniente..porque sientes que yo ya no merezco compartir tus intimidades y saber de vos...


-Tu carta me ha sorprendido. No solo con su cuerpo, no solo con sus letras, sino con tu memoria de mí. Me creí olvidada. Desterrada. La ficción del cartero me llevo a contestarte. Siempre haz sabido que en mi mundo los sueños son la realidad que pido. Y vos hombre con cara de niño conoces mi debilidad. Juegas con ella. Pero ya veras que no puedo ser escudera de tus actos indebidos. Los motivos por los que no te escribo lo sabemos ambos y no es tiempo de removerlos, mejor que duerman en el olvido y continúen en nosotros los recuerdos del buen tiempo. Se que estas letras son un disparo al vuelo alto de tu sueño, pero también se que el motivo de tu sueño es diferente al que tu crees. En vos un ser extraordinario, magnifico, indescriptible. Tu poder de seducción es pleno por fundarse en tus modos, tus miradas, tus palabras y la capacidad de generar admiración, pero ya vez estoy escapando de ti. Que difícil es aceptar que la otra persona se va de nuestra vida. ¿Que quieres saber de mi?, ¿Que quieres conocer de mi hoy?, acaso quieres saber si aun te sigo amando. Todas esas cosas las sabes de sobra. Pero no te vuelvas malo, no te vuelvas destructivo con mi corazón, deja que mis alas tomen plumas. Si habría escrito con desesperación encontrarías letras de amor, pero ya ves, hoy me toca ser la adulta de esta relación y decirnos al oído que ya es tiempo de dejarlo del todo, de dejar que el otro vuele y que eso no sea una perdida de una persona. No se pueden acumular almas. No pretendas acumularme. Olvídame en tu cuenta del haber y liquídame en un pasado de felicidad. Si me tienes me dejaras al margen, si no me tienes, deja que sea así en plenitud. El cartero no ha escrito ninguna carta en tu nombre y tampoco esconde las mías, las unas y las otras no existen. Soy yo la que deja de lado el sueño del Principito y no ve magia donde no la hay. Te recuerdo.


Es sensacional ver como vas detrás de esa realidad exigiéndole que se transforme permanentemente, como de a poco esa anhelacion eterna por alcanzar ciertos sueños te hacen seguir avanzando. Ver como alcanzas algunos pocos y así aparecen varios otros, una especie de utopía que siempre esta. Te le acercas dos pasos y se te aleja dos pasos. Y en ese recorrer en algún momento te tomas el atrevimiento de detenerte y mirar hacia atrás, y te das cuenta que has dejado una diminuta pero significativa estela en ese mar, que se nos parece inabarcable.

Al respecto de mi sueño, considero que es el mismo de todos aunque distinto al de mucha gente, y que la magia esta en saber direccionar nuestras sensaciones. Lo asocio a un velero que intenta avanzar durante horas en contra del viento hasta que en un momento su capitán percibe que redireccionando la vela ambos podrían continuar en sus direcciones, el viento hacia el infinito océano y el velero hacia su puerto salvador.

¿Que quiero saber de ti? Simplemente saber si estas bien. ¿Acaso esta mal que tenga un deseo permanente de verte bien?


-Preferí no escribirle. No responder. No porque no haya encontrado en mis manos las letras que podrían conformar ese responde, y menos por mi sentir. Como explicarle que su naturalidad me daña, que su condición de único me cautiva y de igual modo me da dolor. En un continuo devenir de personas sin mayor relevancia me encontré con su plenitud. Con su capacidad de direccionar mis sentimientos. Me lo encontré de casualidad y de igual modo pareció ir dejándome. Tocada para siempre. Como explicarle que si cierro mis ojos y me busco feliz él también comparte la imagen. Me enseño el simplismo de amar. Pero él es así, una mariposa que va tocando flores para hacerlas florecer. La eternidad, el tiempo y su ser, se distancian continuamente. En un tiempo él logra ser eterno y al parpadear ya no esta más físicamente a tu lado. En mi corazón esta la estela que su paso dejo, pero no es de dolor, por el contrario, de ser mejor. Me enseñó a ponerme alas, a creer en mi y a darme cuenta que no es obligación ser mediocre. Podía escribirle esto o podía dejar de hacerlo. Pensé que mejor seria no enviárselo, él inteligente, como se que es, lo comprendería, sabría que me había despertado a la vida tan intensamente que había logrado comprenderlo. En su magia estaba el hacerme así en mi hoy. El amor es tantas cosas. El es tantas cosas. Cerré mi puño y me levanté, sentí que ya era suficiente, que si continuaba estaría nuevamente navegando por aguas nostálgicas y que ello me impediría continuar disfrutando de lo que sucedió. Guardé el cuaderno de notas y acomodé una foto de su sonrisa en un cajón sagrado. Sé que él sabrá. Esa es su magia. Redireccionando mi vela me acosté contenta.