
Hola Mati… estoy en casa… por esto de la gripe y miro un poco de tele… me invade una pena terrible… veo a Doña Mirta hablando del golpe de estado en Honduras…su critica a la mandataria nacional por estar luchando por una democracia de “low cost” en un lugar que queda lejos…pienso en todas aquellas personas que piensan igual… Macri y Michetti afirmando el error de la mandataria… otra vez el miedo al ver la derecha neoliberal en la pantalla… otra vez dándome cuenta que muchos votaron a De Narváez por su condición de cheto en la casa del vende humo Tinelli… otra vez este país dándome la razón en que hacemos de él una puta mierda… salto de ello y como un efecto domino del desprecio de la democracia de Honduras caigo en personas que lo dieron todo por la democracia de nuestra América.
Encuentro personajes que me conmueven, Víctor Jara en Chile y Héctor Germán Oesterheld en Argentina, sin dudas son tipos que me llevan a un mundo diferente.
“Víctor Jara nació el 28 de septiembre de 1932, hijo de padres campesinos, inquilinos de la pequeña localidad de Quiriquina, en donde se arraiga un profundo folclore. Su padre, Manuel Jara, trabajaba en las labores propias del campo en la parcela de alquiler. Su madre, Amanda, originaria del sur de Chile, tocaba la guitarra y cantaba. Se vio obligado a acompañar en los trabajos del campo a su familia. La actividad de vocalista de su madre le produjo el primer contacto con la música. Ejerce como director artístico para el grupo Quilapayún entre los años 1966 y 1969, y hasta 1970 actúa como solista en La Peña de los Parra. Sigue cantando y dirigiendo obras de teatro, y en 1966 graba su primer disco LP, Víctor Jara, editado por Arena. Así comienza un largo camino de trabajo como cantante, productor, director, escritor. Tortura y asesinato: El Golpe de Estado del general Augusto Pinochet contra el presidente Salvador Allende el 11 de septiembre de ese año lo sorprende en la Universidad Técnica del Estado, y es detenido junto a profesores y alumnos. Lo llevan al Estadio Chile, donde permanece detenido varios días. Según numerosos testimonios, lo torturan durante horas, le golpean las manos hasta rompérselas con la culata de un revólver y finalmente lo acribillan el día 16 de septiembre. El cuerpo es encontrado el día 19 del mismo mes. Fue un destacado militante del Partido Comunista de Chile, siendo miembro del comité central de las Juventudes Comunistas de Chile hasta el momento de su asesinato. Estando preso escribió su último poema y testimonio: Somos cinco mil
Somos cinco mil
en esta pequeña parte de la ciudad.
Somos cinco mil
¿Cuántos seremos en total
en las ciudades y en todo el país?
Solo aquí
diez mil manos siembran
y hacen andar las fábricas.
¡Cuánta humanidad
con hambre, frío, pánico, dolor,
presión moral, terror y locura!
Pienso en él mientras me recuerdo caminando junto a vos por la plaza de Santiago de Chile, mientras recuerdo nuestro homenaje a la libertad, nuestras sonrisas y hasta ese pequeño chiste en el estribo del camión de infantería de los carabineros. Tiempos modernos. Ese tipo nació en la pobreza y con sus manos y sus pensamientos se imagino un mundo mejor, un mundo de igualdad, uno en que entremos todos. Recibió balas en compensación por pensar diferente. Dejo un vació, pero también una estela. Él es esa estela que vale la pena dejar en el inconsciente popular. Era cantante, escritor, en resumen un artista con el don de trasmitir. Podría haberse dedicado a cantar, escribir o dirigir cosas que no impliquen la lucha por la igualdad o la justicia, pero prefirió ser noble. Pienso en él y me emociona encontrar seres que lo dan todo, seres que no son tibios, que salen al ruedo con lo que son. Cuando me planteaste hacer esta bitácora me susurraste que debería tener presente el lema del mismo “pienso en vos…” y pienso en Víctor Jara, como pienso en otros que lo dieron todo.
De igual modo me sucede con Héctor Germán Oesterheld, que lo pienso a él, y de igual modo a su viuda… pero eso te lo dejo a vos para que lo descubras y lo escribas… no son los únicos, tampoco son excluyentes, tan solo son todos parte de ese grupo de héroes que no salen por la TV común…
- Antes que nada, quiero agradecerte por hacerme incursionar en esta temática tan llenadora.
Me resulta sensacional analizar esta clase de personajes que lamentablemente escasean en la sociedad moderna. Es muy triste vivir en una sociedad en la cual toda cuestión que escape a nuestro entorno carece de sentido, en donde el pensar se asocia con pensar en uno mismo.
Tengo muy en claro que una persona es humana cuando piensa cada vez menos en ella y cada vez más en los demás, y creo que en ello reside lo lindo del ser humano, en pensar en la humanidad. Que fantástico seria que todos piensen en el otro, todo funcionaria tan bien. Al decir esto se me viene a la mente un extracto de una carta que Ernesto Guevara escribe a sus hijos a modo de despedida: “Sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo”.
El primer análisis que se me ocurre es, que increíble que un hombre que vivió toda su vida entre la vida y la muerte, escapando para sobrevivir, continúa fiel a sus principios y recomienda a sus hijos que continúen su camino, que vivan el dolor del prójimo como un dolor propio.
Al mismo tiempo pienso en su elección, en que podría tranquilamente haber optado por vivir en la Argentina y haber instalado una clínica privada pero sin embargo opto por ser noble y por ver en los desconocidos una necesidad de ayuda y un potencial de hermanos, luchando en Angola, Etiopia, Bolivia, Cuba.
Casi sin darme cuenta y al intentar definir al ser humano ideal me puse hablar del Che. Pero mi idea era inicialmente tomar a tres personajes, que considero debemos tener presentes a la hora de tomar un referente a seguir.
El primero de ellos es Rodolfo Walsh:
“ sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles."
El 24 de marzo de 1977, el escritor Rodolfo Walsh envió una carta abierta a la junta militar de gobierno. La misma sería su sentencia de muerte, un día después fue asesinado y desaparecido por un "grupo de tareas" .
El segundo es Rene Favaloro:
“Del Dr. René Favaloro/ julio 29-2000 - 14,30 horas: Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación. Todo esto
no se perdona, por el contrario se castiga. Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna naturaleza. El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano.
Un abrazo a todos
Ren
é Favaloro ”El tercero es Héctor Germán Oesterheld:
Héctor Germán Oesterheld nació el 23 de julio de 1919 en Buenos Aires.
Le tocó vivir en un ambiente familiar de ascendencia europea y de buen nivel económico, lo cual favoreció su formación intelectual
En la universidad eligió la carrera de ciencias naturales. Aún siendo estudiante, trabajó para YPF en la prospección geológica o exploración, a la búsqueda de petróleo. Mientras se esforzaba para obtener su doctorado se inició en el trabajo de corrector.
La literatura lo fu
e absorbiendo de tal modo que fue dejando su carrera de geólogo a un lado y se dedicó a los guiones para historieta. De a poco se sintió cada vez mas comprometido con la realidad y fue tomando una clara posición política.Él y sus hijas pasaron a la acción. Oesterheld abandonó su casa. Según parece, nadie sabe bien cuál fue la dirección de la influencia política, si Oesterheld llevó a sus hijas a militar o si ellas lo llevaron a él. La cosa es que tanto sus cuatro hijas como él comenzaron a participar activamente en política.
Durante la época del proceso sus hijas, los esposos de sus hijas y sus nietos fueron desapareciendo sistemáticamente hasta que finalmente el también desaparece y es asesinado.
A modo de juicio final querría transmitir que, es emocionante el sentido de humanismo de estos hombres que dieron su vida por los demás. Me resulta impactante en el caso de Rodolfo Walsh a través de su carta como el expresa su certeza de ser perseguido y aun así pone en peligro aun más su vida para ser fiel a ese compromiso asumido.
El Caso de Rene Favaloro, un medico que sintió el dolor ajeno en su propio cuerpo, que vivió toda su vida intentando salvar vidas y tratando de lidiar contra la burocracia y el negocio de esta sociedad. Finalmente dio su vida por esa causa. Consideró que tal vez ella seria ese grito que traspase aquellas puertas de acero a través de las cuales su reclamo nunca se escucho.
Y finalmente el caso de Oesterheld, un hombre que abandono su carrera de geología y se comprometió aun mas con la realidad, que mantuvo una lucha con sutileza e inteligencia. Siempre desde una simple pluma. Y lo valorable fue que aun habiendo perdido a toda su familia por comprometerse con un cambio de sistema, continuo firme en su convicción de intentar cambiar la realidad. Y viviendo en situaciones en las cuales la ira florece naturalmente siempre opto por caminos pacíficos de protesta.
Entiendo que creían que su vida era una sola vida con la cual podrían salvar muchas otras...que increíble..
Amigo… estas personas nos han dado todo. Lo tenemos en las manos. Ellos nos dejaron su vida como ofrenda. Me imagino los Walsh´s, los Favarolo´s y los Oesterheld´d de Honduras, porque los hay. Pienso en ellos y en la necesidad de amar. Pienso en la capacidad plena de dar. Nosotros librepensadores amamos la libertad y la defendemos a nuestro modo, quizás algún día nos elevaremos tan alto como para darlo todo, aunque mejor seria que el civismo no nos exija un precio tan alto. Sabemos que el mundo es eso que esta debajo de nosotros y que caminarlo nos enseña. Sabemos que en nuestro corazón habita el deseo de una igualdad real. Amamos el aire del Mayo Francés, amamos los ojos que no se cierran ante el abuso y a la boca que dice. Amamos a aquellos que nos enseñaron y nos enseñan. Amamos el manifiesto de Nahuil. Amamos las palabras del Che a sus hijos. Para la libertad de Serrat, para la sonrisa de un niño, para las alas de un soñador. Viva el amor de darlo todo. Vivan estos muertos que nos ganaron el alma… muertos que nos salvaron y a los que les debemos la dignidad de vivir la vida y no ser simples “respirantes”…
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